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Mostrando las entradas de junio, 2025

El esclavo que cuestionó a Dios

Lánzame. Destrúyeme. Desvanece lo que soy, si es eso lo que quieres. No me importa. No temo. Ya no me queda qué temer. Al principio creí en ti, ¿sabes? No por fe... no por amor... por obligación. Porque así me lo metieron en la cabeza, porque así me enseñaron, porque todos te nombraban y yo repetía.  Pero esa obligación se pudrió. Se deshizo como carne vieja. Y cuanto menos creía, menos queda de ti en mí. ¿Por qué? ¿Por qué no hiciste un mundo mejor? ¿Por qué nos diste tanta hambre, tanta guerra, tanto abandono? ¿Por qué los niños mueren con frío? ¿Por qué los hombres matan por un pedazo de pan? ¿Por qué los buenos se pudren en la miseria y los peores prosperan en oro? ¡Respónde! ¿Por qué nos condenaste a la necesidad? ¿A la enfermedad? ¿A los miedos? ¿Por qué este circo de dolor? ¿Por qué esta ruleta absurda? ¿Por qué unos nacen para sufrir y otros para pisotear? ¿Por qué esa maldita indiferencia desde las alturas? Me cansé. Me cansé de rezarte, de buscarte, de esperar señales...

Pre-final

Universidad Nacional, Bogotá. El sol cae tibio entre los árboles enormes, las hojas bailan con el viento, y las bicicletas zumban como parte del paisaje. Es uno de esos días donde el mundo parece respirar contigo. Hay un frío sabroso y mucha paz... Estoy en la cancha junto a Miche, riéndonos como pendejos mientras jugamos volley con otros dos compañeros. El balón va y viene, y entre cada punto que ganamos o perdemos, me doy cuenta de algo: estoy bien, tengo paz mental. Después de años arrastrando dolor como cadenas oxidadas… me siento ligero. No sabría decir si olvidé o no. Supongo que no. Pero ya no duele igual. Me relajé. Me reconstruí. Pasé el examen de la Nacional. Ahora estudio Ingeniería Química. Nada fácil, pero mía. Miche, como siempre en su viaje de loco brillante, estudia Ingeniería Petroquímica. Vivimos en un apartamento en Teusaquillo, medio vintage, con plantas que se niegan a morir y un gato callejero que adoptamos sin querer. Lo llamamos curiosamente atún porque si. Ya c...

Capítulo Final...

—A todas estas, ¿cómo te has sentido? —No he visto semejante nivel de descaro..¿Quieres saber? —Si —Créeme que Valentina, es duro. No ha sido fácil, para nada. Trato de seguir con mi vida, de mantenerme ocupado, de sonreírle al mundo como si nada pasara, pero hay momentos —especialmente en esas horas silenciosas de la noche— en los que todo se siente extraño, vacío. Es como si le hablara al aire, como si esperara una respuesta que no va a llegar, y esa sensación, esa hijueputa sensación de soledad, duele hasta los huesos. Y duele. Quizá desde afuera me ves tranquilo, normal, incluso “chill” en redes, como si no pasara nada, como si ya todo estuviera superado. Pero no sabes cuántas veces al día me obligo a actuar, a fingir que estoy bien, solo para no tener que dar explicaciones. Porque sinceramente, ni yo sé bien qué me pasa. Es como un enredo de emociones que no logro desatar del todo. Me río, sí, pero por inercia. Camino, hablo, respiro... pero todo me sabe a cartón. Como si estuvier...

Sin Daños A Terceros "La Fiesta"

  Sentido Común   Es curioso pensar en cómo las cosas se pueden acelerar exponencialmente. Un día, todo parece encajar perfectamente en su lugar, como si el universo estuviera alineado con nuestros deseos. Las conversaciones son triviales, las risas son sinceras, y cada gesto parece predecible. Pero basta un pequeño giro, un comentario casual, una palabra dicha sin pensar, para que todo cambie de repente. Ese momento, aparentemente insignificante, puede ser el punto de partida de una serie de eventos que se despliegan con la fuerza imparable de una avalancha, arrastrándote hacia lugares donde nunca imaginaste estar. Te encuentras cuestionando todo lo que creías conocer sobre los demás y, más inquietante aún, sobre ti mismo. Venía de un par de ensayos para una coreografía que estaba armando con un grupo. No recuerdo haber hablado de lo talentoso que soy en los medios artísticos, pero sí, me encanta bailar y tocar la guitarra. El dibujo no se me da muy bien, pero me defien...