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Mi Historia

La vida regala nada. Si quieres algo, tienes que lucharlo, trabajarlo y ganarlo con sudor y esfuerzo. Y si algo he aprendido en estos años, es que no importa de dónde vengas, sino cuánto estés dispuesto a dar para llegar adonde sueñas. Mis padres son la prueba viviente de eso. No solo cumplieron con su deber de criarme, sino que me enseñaron a ser un guerrero, porque ellos lo son. Llegamos a Bogotá sin nada, sin nadie, con el miedo respirándonos en la nuca y la incertidumbre como compañera de viaje. Venezuela nos había dejado al borde del hambre, y aquí empezamos desde abajo, limpiando baños, trabajando sin descanso, aferrándonos a la esperanza de que un futuro mejor era posible. Mi mamá es ingeniera, con título y una carrera sólida, pero ¿crees que eso lo aceptaron de golpe aquí? No. Primero había que comer mierda a como diera lugar, igual que mi papá, que llegó a trabajar en una guardería cuyo ambiente era hostil y esclavista con él. A pesar de su formación y su esfuerzo, tuvieron qu...

El sonido del adiós.

Formar una banda fue una de las mejores cosas que me pasó en el 2024. Miguel y yo estábamos en nuestro último año, mientras que los demás integrantes aún tenían un camino por recorrer en el colegio. Entre ensayos, ideas locas y presentaciones, sentimos que habíamos creado algo especial. El año terminó, y con él vinieron cambios. Ya no estábamos en el mismo espacio, las dinámicas cambiaron y, como pasa en la música (y en la vida), algunas cosas toman rumbos distintos. No voy a negar que al principio nos costó asimilarlo. Cuando vimos que la banda seguía adelante sin nosotros, con nuevos integrantes y sin muchas señales de incluirnos, sentimos ese vacío inevitable que deja lo que alguna vez fue importante. Pero así es esto. La música sigue sonando, a veces con nuevos acordes, a veces con otras voces. Y aunque el panorama no es el que imaginamos al principio, lo que vivimos, lo que aprendimos y lo que creamos sigue siendo nuestro. No hay resentimientos, solo la certeza de que cada histori...

2024 Wrapped

2024 fue el año en que dejé de ser quien pensaba que era para convertirme en quien siempre quise ser: más libre, más humano, más yo. Hoy, 5 de enero de 2025, no puedo evitar sentir esa extraña y gratificante certeza de que hice las cosas bien el año pasado. Cerré el ciclo de la mejor manera posible, rodeado de las personas adecuadas.

Post 2017

De alguna u otra forma, cualquiera que me vea actualmente, diría que soy aquella persona lejos de ser vándalo, educado y muchos mas atributos positivos que probablemente hagan de mi, un caballero. Para nadie es un secreto que cualquiera que me conozca, ante los ojos de cualquier persona que me genere un interés, sea cual sea, seré la persona mas amable, fraternal, educada y muy seria. Obviamente cuando esa persona tiene algo bonito que ofrecer. Y hasta hoy, vivo cuestinandome qué clase de cambio tan extraño hice. Cuando tenía 12, mi ritmo de vida era bastante movido. (Por no decir que al menos 8 horas de mis dias las pasaba en las calles) yo iba de aquí para allá y de allá para acá en las casas de mis amigos para jugar cualquier cosa. Era un callejero total. Después de todo, no tenía ningun medio para distraerme mas que jugar en el patio de mi casa a armar y desarmar cosas como Neveras, aires acondicionados y muchos electrodomésticos más. A el dia de hoy, sigo recordando cada patraña q...

Gajes del bartender

Sí, soy bartender. No soy alcohólico; no tomo ni nada por el estilo. Muchos, por alguna razón, dicen que mi trabajo es muy "chimba" por vestirse elegante, agitar una coctelera y hablar decentemente. En parte lo es, pero casualmente me lo volví a preguntar después de un evento. Ayer viernes, mi día para jugar voleibol toda la tarde se vio pospuesto por una invitación a trabajar en la noche en el turno de 8:30 PM hasta las 3:30 AM. Es como que, bro, si voy a jugar voleibol después del colegio, llegaría a las 7 a mi casa y con ganas de dormir. Así que, muy juiciosito yo, fui a mi casa de una y dormí un buen rato para recargar energía.  Llegué puntual como de costumbre. Fui a comprar hielo, llené la nevera, me arreglé, le robé un frasco de perfume a mi papá y, pues, todo comenzó como a las 10. Mi jefe fue muy cordial, diciéndome que me iba a ayudar lo más que pudiera en el evento, y así lo hizo. Vinieron 15 personas y juraría que solo conocía a 6 de ellas. Lo característico del e...

Monserrat

Cada vez que salgo con mi amigo Sebas, los sábados y algunos días libres, vamos al cerro de Montserrat a subir a pie y bajar de la misma manera. Tenemos la extraña costumbre, que no es realmente una costumbre, de que siempre nos suceda algo aleatorio que generalmente causa muchas risas entre ambos. Íbamos conversando de la vida, y él simplemente se detuvo a amarrarse los cordones del zapato, mientras yo seguí adelante. De repente, un hombre de escasos recursos se acercó y bloqueó mi camino extendiendo la mano para saludarme. Sabes, soy amistoso, pero te aseguro que a nadie le gusta (ni siquiera a mí) que le bloqueen el camino de esa manera, sin saber quién es la persona ni cuáles son sus intenciones. "Hey, ¿cómo estás? ¿Todo bien?" - me saludó el hombre. "Bien, señor," respondí con la cara algo tensa. "¿No tienes algo para darme de comer?" "Ehmmm... No, señor." Cuando me volteé para buscar a Sebas, vi que le estaban ofreciendo bareto y yo estaba ...

Vive y deja morir.

 1. No te mates por conseguir pareja.   2. Sé puntual y no juegues con el tiempo de los demás. Ellos tendrán una mala imagen de tí, saben que si lo haces una, dos o tres, lo volverás a hacer. Y si no te importa, dejame decirte que eres un narcisista de mierda. El mejor ejemplo fue con el padre de una chica. Llegué a la casa para recoger a la chica y el padre muy mano dura me preguntó: -¿Sumercé a que hora la trae? -No sé, creeria que a las ocho. -Pues no crea, digame la hora. -Es que no sé, ni siquiera sé que haremos. Solo salir. -Pues entonces ella no sale. Si usted no me da seguridad, ¿cómo cree usted que le voy a confiar a mi hija? Usted tiene que ser serio y decirme "Ocho treinta señor" y al menos yo, como padre de mi hija estaré tranquilo. Desde esa noche sentí que no volví a ser el mismo.  Desde ese momento comencé a ser puntual y decir hora de llegada y salida en minutos exactos. -Tomado de anécdota contada de un amigo.- 3. Vive y deja morir. Acostumbra a no m...